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Carta de homenaje a María de Villota

Esta Fundación nace con un claro espíritu de ayuda a los demás, a los más necesitados, a los más débiles, a los niños, a los enfermos.

En ese camino de solidaridad y compromiso, hemos ido encontrando grandes protagonistas que nos hacen ser mejores: voluntarios, profesionales, familias, propios afectados… Y a lo largo del mismo, una estrella importante que nos ayudó a brillar.

Hoy nos acordamos de ella y de todo aquello que nos impulsó a vivir. María de Villota ha sido, para la Fundación Ana Carolina Díez Mahou y las personas a las que representa, un gran ejemplo a seguir.

• María comenzó su colaboración con la Fundación con una declaración de intenciones: poder ayudar en lo máximo posible a los niños con enfermedades neuromusculares y mitocondriales como embajadora.

• Su primera idea se hizo realidad a través de la campaña: “La Pulsera Solidaria de María de Villota”. La piloto diseñó estos complementos con el fin de recaudar fondos para el proyecto de rehabilitación de nuestra Fundación. Una vez más, nos enseñó su estrella.

Formó parte de nuestro día a día y se implicó personalmente, no sólo en nuestras actividades sino, también, en la vida cotidiana de los niños enfermos. En este sentido, pasó a formar parte de las familias afectadas y siempre tenía un detalle con nuestros pequeños: en las terapias, en los juegos, en el día a día…

• Nos tuvo presentes en todos los eventos y lugares que visitó, reforzando nuestra imagen y dándonos a conocer.

• Incluso nos ayudó a veces de forma consciente y otras no, permitiéndonos ampliar el número de asociados y voluntarios de nuestra Fundación.

• Quiso compartir íntegramente con nosotros el premio que recibió de la Embajada de Dinamarca y la empresa Autorola, tanto a nivel de imagen como de recursos económicos.

• Realizó numerosas donaciones a título personal.

Asistió a muchas de nuestras reuniones con familias y otras organizaciones afines, con la intención de compartir su experiencia, escuchar diferentes voces, ayudar a resolver problemas y a difundir las mismas.

• Y, sobre todo, eligió a nuestros niños para celebrar con ellos su primer aniversario desde el accidente y dedicarles importantes palabras en su libro: “La vida es un regalo”.

Esto y mucho más fue su regalo para nosotros. Y recogiendo el testigo de los valores que la caracterizaron (felicidad, energía, fortaleza, lucha, entrega, solidaridad, alegría…), reforzamos nuestro objetivo de seguir ayudando a aquellas pequeñas personas que a ella le gustaba llamar héroes.

 

Fdo. Nieves Hierro Cía                                                                                                              Fdo. Javier Pérez-Mínguez

Presidenta de Honor                                                                                                                  Director